Pocas frases son tan ciertas como aquella que reza la Biblia de la verdad te hará libre. Pero claro, ¿qué es verdad y qué no? Yo cambiaría la palabra verdad por conocimiento, pues al conocer las cosas, estas pueden convertirse en nuestra verdad y así liberarnos de la ignorancia en la que estábamos.

Dicen que el saber no ocupa lugar, y estoy de acuerdo, pero añadiría que el saber más bien te da un lugar en el mundo. Aprender es lo que nos construye como seres autónomos y autosuficientes. Y no me refiero a memorizar datos como un loro como se hacía en la escuela, sino al acto genuino de adquirir unos conocimientos, entenderlos, y saber aplicarlos. Eso es aprender. Y sólo eso es lo que nos convierte, en mi opinión, en algo más que meros seres humanos. Nos convierte en personas.
Persona viene del latín y significa literalmente "máscara" o "personaje teatral", es como la máscara que nos ponemos para actuar en el mundo. Sabemos bien que para actuar en una obra de teatro debemos aprendernos unas líneas e interpretarlas de forma creíble. Y creo que es fácil diferenciar a aquellos actores y actrices que simplemente se han aprendido de memoria su guion de aquellos y aquellas que lo han integrado. De igual manera funciona el aprendizaje.
A menudo se habla de la importancia de la libertad de expresión. Todo el mundo defiende este derecho humano básico, dando por hecho que todos y todas deberíamos poder decir "lo que nos dé la gana". ¡Como si la libertad fuera eso! Pero yo os pregunto, ¿de qué sirve la libertad de expresión si tu mente está manipulada para que digas lo que los demás esperan de ti? ¿De qué vale poder decir esas cosas aprendidas de memoria, si tú misma/o no las entiendes? ¿Para qué queremos tener "libertad" de expresión si no tenemos libertad de pensamiento? ¿Y cómo se consigue pensar libremente? Formándote, estudiando, teniendo una educación.
Tener una educación no significa, necesariamente, ir a la universidad. Está demostrado que muchas personas con estudios formales no tienen pensamientos propios. Tener una educación propiamente dicha, requiere, para empezar, reconocer las carencias, poner en duda todo, estar dispuesta/o a rectificar, y adquirir nuevos conocimientos. Significa tener la humildad de saber que no sabemos nada, como diría Sócrates. Y, en segundo lugar, tener una educación o ser una persona "educada" significa tener curiosidad así como una estrecha relación con los libros y otras fuentes de conocimiento. Significa escuchar, observar, prestar atención, analizar y tener una mente crítica. No sólo con lo otro, sino con la propia persona. Porque si no te cuestionas de vez en cuando, vivirás en la soberbia de creer saberlo todo.
La información es adictiva. Cuanto más descubres, más quieres conocer. Es como una droga, pero con efectos secundarios positivos. Porque cuando la adquieres, te permite argumentar con credibilidad y debatir con seguridad. Te proporciona autoestima, confianza y autonomía. El conocimiento te transforma en persona, pero no en una cualquiera, sino una independiente y libre. La información es poder. O, como decía Nelson Mandela, la educación es un arma poderosa con la que se puede cambiar el mundo.
Recomendaciones de libros autobiográficos sobre la importancia de tener una educación:
"La actividad más alta que un ser humano puede alcanzar es aprender para entender, porque el entendimiento es ser libre".-Baruch Spinoza
Recomendaciones de libros autobiográficos sobre la importancia de tener una educación:
- Yo soy Malala, de Christina Lamb y Malala Yousafzai (Premio Nobel de la Paz 2011 por su defensa de su educación de las niñas)
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